Método Etnográfico (Ethnographic Method)

MÉTODO ETNOGRÁFICO

DEFINICIÓN:

 

Metodología propia de la investigación que constituye técnicas de observación y entrevistas. 

En la técnica de observación el investigador o investigadora vive y se involucra en el ambiente cotidiano de los sujetos, manteniendo una interacción social con ellos recogiendo información de carácter biográfico, de personalidad, intenciones y valores, siempre de un modo sistemático y no intrusivo. La idea de “participación” no es absoluta y puede recoger diferentes grados de implicación por parte del observador. 

La entrevista etnográfica permite crear una relación social entre entrevistador e informante en la que el intercambio de información puede llegar a desdibujar las identidades y jerarquías; existe en ella un explícito interés por conocer las explicaciones, los supuestos, las razones e interpretaciones de los informantes tal como ellos y ellas son capaces de verbalizarlos y exponerlos. La persona que entrevista se convierte en un oidor, en alguien que escucha con atención y que no impone ni interpretaciones ni respuestas. Muchas veces en la investigación puede propiciar la creación de un espacio de diálogo sincero en el que la confianza y el aprendizaje mutuo conformen el eje de un proceso de transformación y cambio educativo.

 

CASO PRÁCTICO:

 ARTÍCULO: “El aborto legal: una difícil decisión”

                El propósito de este trabajo es conocer, en la medida de lo posible, la experiencia vivida por dos mujeres que, por distintas circunstancias, optaron por la interrupción legal del embarazo, sin olvidar que el aborto no es tema exento de polémicas y prejuicios sociales.

                Se entrevista a dos mujeres, optando por no realizar preguntas cerradas, sino que se les propone que hablasen del tema de manera que no se sintieran interrogadas y que hablasen voluntariamente de lo que quisieran.

                La primera mujer es J.F.M, mujer soltera de 18 años. Cuando abortó ella estaba estudiando y no trabajaba, su novio exactamente igual. Ella pensaba que no se sentía preparada para tener un hijo, además de no tener medios para mantenerlo.

                La segunda mujer es S.R.P una mujer de 24 años, casada y con un hijo. Cuando abortó ella vivía con sus padres, su marido estaba embarcado y su hijo solo tenía 18 meses. Además ellos no tenían trabajo.

                Estas situaciones hicieron a estas dos mujeres tomar la decisión de abortar. En los dos casos las mujeres pidieron bastante información antes de hacerlo, hasta dar con un lugar adecuado. Recibiendo ayuda de amigas y de especialistas.  En ellas había indecisión, y sentimientos de culpabilidad (“cuando pensaba en lo que iba a hacer, no sentía otra cosa que escalofríos”; “me sentía nerviosa y triste, no sabía realmente lo que quería hacer, apenas podía dormir o comer, porque me llevaba todo el día dándole vueltas a la cabeza”)

                Actualmente a ninguna de las dos se les ha ido la sensación de culpabilidad, aunque consideran que la situación en la que se encontraban era la mejor salida y casi la única. En el caso de J.F.M parece que se vio obligada a hacerlo ya que en el feto había problemas y el embarazo no hubiera poder salido adelante.  En el caso de S.R.P aún piensa que no sabe si fue la mejor opción.

                Conclusiones:

                La realización de este trabajo no ha resultado fácil, no sólo por la temática elegida, sino por las situaciones y los momentos que he vivido con las entrevistadas. Pero quizás hayan sido entonces momentos y el acercamiento a estas dos mujeres las que han propiciado un cambio, a mi juicio, importante en mis consideraciones con respecto a las mujeres que deciden abortar. No hace mucho tiempo que creía que sólo las mujeres irresponsables eran las que abortaban o las adolescentes que por inexperiencia o desconocimiento de medios anticonceptivos quedaban embarazadas. Sin embargo, gracias a la realización de este estudio de caso, he podido entender que no es sólo la irresponsabilidad o la inexperiencia la que lleva a las mujeres a tomar esta decisión, sino que pueden ser las circunstancias las que te lleven a ello o nuestra propia voluntad, y que todas deber ser igualmente respetadas y aceptadas. Quizás debamos dejar de juzgar mal a las personas y debamos aprender a ponernos en su situación. De esta manera, a lo mejor, podamos acercarnos un poco a la realidad que vive otra persona.

El aborto como cualquier decisión, es difícil de tomar pero muy fácil de juzgar y reprochar una vez que ha sido tomada  por otras personas que no somos nosotros ni nosotras.

 

BIBLIOGRAFÍA

Vázquez,  R.  y Angulo,  F. (2003). Introducción a los estudios de casos. Los primeros contactos con la investigación etnográfica. Archidona (Málaga): Aljibe

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